Diseño

“Por fortuna , en los trabajos que hemos adelantado ha prevalecido una idea de DISEÑO INTEGRAL, en la que además de hacer un esfuerzo principal en la concepción adecuada de los aspectos básicos, como la expresión arquitectónica, el emplazamiento, la idea funcional, la relación con el entorno y la adaptación a la norma, hemos podido hacer un trabajo completo , en donde se diseña desde el espacio púbico hasta el detalle, el mueble, la iluminación, obviamente pasando trasversalmente por la propia espacialidad.” Jaime Barrero.

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Complejo Médico Santa Mónica

Proyecto elaborado con el arquitecto Raúl Rodríguez y la diseñadora de interiores Marcela González. El complejo Médico Santa Mónica, es el desarrollo de un clúster urbano compuesto por varias edificaciones de salud tejidas por un sub-urbanismo que genera un espacio publico con gran riqueza espacial y ambiental. Se optó por un lenguaje de vanguardia que expresara que se trata de un desarrollo médico de última generación y de alta tecnología en salud, con la utilización preponderante del vidrio, que favorece enormemente interiores muy iluminados y con los beneficios de la luz y la asolación sobre la salud de los pacientes.

La solución conlleva un esmerado estudio bioclimático, que a través de rejillas, especificaciones de los vidrios , corta-soles y black outs , buscan dar el máximo confort a las diferentes áreas. También con el uso del vidrio en colores primarios en las fachadas, se buscó generar una identificación clara de los pabellones, además de recrear un juego arquitectónico de formas alegres, que actúan positivamente en el inconsciente de los usuarios, y contrarrestan el hecho de estar en un complejo dedicado a dolencias de salud, que normalmente está asociado a situaciones difíciles. Es la búsqueda de llegar con la solución arquitectónica a la generación de una percepción eufórica y positiva para las personas, lo que hoy en día está claro que es parte del efecto placebo en la solución de las dolencias.

El interiorismo es rico en referencias hacia una arquitectura futurista con manejo de materiales de última generación, diseños especiales de iluminación y referencias sobre temas de la biología, con abstracciones de formas celulares, glóbulos blancos, etc, en parte porque el proyecto hace parte del centro de investigaciones del grupo promotor.

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Clínica VIP

Proyecto elaborado con los arquitectos Raúl Rodríguez y Elmer Oviedo.

El proyecto corresponde a una clínica de baja escala, implantada en un entorno muy urbano en el norte de la ciudad y orientada a un segmento de usuarios de los estratos altos, circunstancias que generaron la concepción de, hacer , antes que una clínica, una suerte de hotel boutique para la atención en salud. De esta forma se concibió un edificación elegante, con un interiorismo de hotelería moderna, y funcionalmente con una solución de crujía única , rematada por grandes ventanales en todos los pisos, que daban mucha calidad ambiental a todos las áreas comunes y a la vez permitía la ubicación de habitaciones y otros usos clínicos a lado y lado de la misma, generando espacios muy iluminados y asoleados.

La escalera esquinera, fue una búsqueda , que además de generar un orden funcional que daba origen a la cirujía, era un elemento que permitía darle mucha riqueza a los volúmenes exteriores, articulando las dos fachadas principales con un lenguaje moderno y sobrio. El edificio se remato con una terraza ambiental, con vista hacia la ciudad y para el disfrute de pacientes y médicos.

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La Roca

Primer puesto premio Lápiz de Acero.
Proyecto seleccionado categoría Proyecto Arquitectónico en la Bienal Colombiana de Arquitectura.
Diseño Jaime Barrero. Decoradora: Maria Eugenia Barrero.
Las determinantes que se consideraron en el proyecto fueron: Máximo respeto por el rico entorno ambiental, aprovechamiento de las visuales lejanas (Ciudad) y cercanas (Bosque), implantación armónica del edificio con la fuerte topografía inclinada, máxima exposición a la asoleación, dado el clima húmedo y frio, y expresión arquitectónica basada en los materiales naturales, madera, piedra, arcilla, adobe, con un manejo minimalista y brutalista de los mismos, constituyendo un lenguaje propio, con el uso de elementos icónicos de la tradición arquitectónica colombiana , como las bóvedas y aljibes, pero con una espacialidad libre y fluida propia de las nuevas tendencias de la arquitectura.

Este aspecto fue finalmente el que dio importancia a la obra, al construirse como un proyecto emblemático de la transición de la arquitectura colombiana, entre el periodo neo-vernáculo y las nuevas tendencias de la arquitectura, lo que ameritó varios reconocimientos, publicaciones y premios.

El nombre del proyecto se deriva de la existencia de una roca muy bella que se encuentra en el predio y que hace parte del entorno natural siendo el eje de composición central. La implantación del proyecto es trasversal respecto al paso del sol, lo que expone a condiciones de asolación a la mayoría de espacios y longitudinal con respecto a la topografía, adaptándose muy bien a la fuerte pendiente, pero permitiendo una transparencia del edificio, respecto a las visuales lejanas.

Dentro del proyecto se destaca un muro de contención longitudinal que se constituye como principio formal de proyecto y que a su vez busca aislar la edificación de los problemas inherentes de la humedad, volviendo esta circunstancia ambiental un atractivo del proyecto, ya que el muro resume la humedad de la montaña llenándose de vegetación y musgo y alimentando un aljibe sobre el cual se localiza el puente por el que se accede al interior de edificio.

Los temas del proyecto son el agua, el fuego, la tierra, y el aire en razón a que estos elementos cobran un efecto dramático en el sitio: el agua que emerge de la montaña, transita por el proyecto en forma permanente y acompaña las circulaciones, el fuego es punto de composición de los espacios y las cinco chimeneas cumplen una función central en la composición de el edificio, de la tierra se levantan los muros y bóvedas de adobe y arcilla y el aire que baja de la montaña se filtra entre los árboles y se percibe en las terrazas gobernadas por el sol mañana y tarde.

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Casa Cubo

Proyecto elaborado con la colaboración del arquitecto Raúl Rodríguez y la arquitecta Lizeth Mahecha. Decoradora, Maria Eugenia Barrero.

La exuberancia y calidad ambiental de contexto natural de bosque nativo de los cerros de Bogotá, llevó a una concepción de una espacialidad interior volcada hacia el entorno natural, logrando ambientes con gran fluidez espacial e interactividad con el bosque y la visual sobre el valle de la ciudad, dando una percepción de trasparencia en toda la edificación. Ventanales, sin limites distintos al piso y el techo , dan la impactante percepción de una coexistencia o inmersión en el bosque, lo que en si mismo fue la búsqueda fundamental del proyecto.

La pureza de los elementos utilizados como las formas cilíndricas y cubicas en diferentes soluciones dio origen al nombre. También se busco generar un contraste con el uso de colores primarios, en particular el rojo, que destaca elementos especiales, como una forma cubica roja muy protagónica, que es eje central de la especialidad.